Hola Fran! He vuelto! Y lo bueno es que tengo mucho por leer aquí atrasado! 😂
Gran artículo 🙌🏽.
Sumándome a la reflexión e intentando aprender de este escenario que bien nos planteas me pregunto:
- ¿Qué invento de nuestra actualidad representa el plástico en el siglo XIX?
- La IA? La era digital? Las redes sociales? La globalización de todo?.
A lo mejor, imaginar escenarios futuros como los que nos ha traído el plástico hoy es un buen punto para remediar errores y contraindicaciones ocultas a inventos que en su presente fueron mágicos.
Qué buen ejercicio propones, Juan. Creo que es importante que cualquier tecnología nueva no se convierta en una solución en busca de un problema. Cuando eso ocurre, aparecen incentivos para crear e imponer necesidades que hasta entonces no teníamos.
La inteligencia artificial, por ejemplo, puede aportar mucho a la sociedad (yo estoy encantado de usarla cada día), pero también puede escalar daños si se pone al servicio de unos pocos.
Ante cualquier tecnología nueva, conviene hacerse siempre algunas preguntas: qué problema resuelve, qué problemas crea, a quién incluye, a quién excluye, qué nuevas dependencias genera.
Gracias por volver a pasarte por aquí y por lanzar la pregunta.
Muy buen resumen de cómo un gran invento como el plástico venía cargado de contradicciones que no esperábamos y a las que ahora nos cuesta hacer frente. Urge dar respuesta a esa pregunta de ahora qué hacemos, aunque nos cueste enfrentarnos a perder esa comodidad.
Veo que coinciden bastante con los aprendizajes que incluí en mi post sobre "La edad del plástico", ahora a leer "La era del plástico" para profundizar más! Enhorabuena Tania y Juan, el libro promete!
He incluido una referencia a este post y al libro en el post, para que el que se quede con más ganas como yo siga profundizando ;-)
Muchas gracias, José María. Tu texto transmite de manera muy clara la idea de que el plástico no es un "bueno" o "malo", sino que lo importante es distinguir entre aplicaciones necesarias y aplicaciones absurdas.
Como dices, podemos reconocer sus ventajas sin ignorar sus efectos secundarios. Hay usos donde el plástico aporta un valor difícil de sustituir, muchos de ellos relacionados con la medicina. Pero también hay muchos otros donde el beneficio es mínimo y la huella muy alta. Lo interesante es dejar de preguntarnos si algo puede hacerse con plástico y empezar a preguntarnos si algo debe hacerse con plástico. Es una diferencia importante.
Excelente resumen, efectivamente la mayoría de los problemas medioambientales que tenemos, y el plástico es muy buen ejemplo, podrían aliviarse si nos hiciésemos preguntas como esta.
Es cierto que el plástico ya se ha metido en todo y muchos lo usan para cosas que podrían ser de otro material. Pero claro, implica esfuerzo. Amigos no entendían porque me reusaba a comprar un colador de plástico y que me espere hasta ir a Suiza (de todos los lugares!) para finalmente encontrar uno de metal.
Pero es importante también darse cuenta que el plástico es un material que permite cosas benéficas -- imagina cirugía sin plástico por ejemplo. Los tubos, los guantes, las bolsas de sangre y suero, etc. Antes muchos de estos eran de vidrio lo que no permite un uso práctico ni un ambiente estéril controlable.
Gracias Francisco como siempre por tus aportaciones.
Gracias, Kenza. Ese es el punto importante: darnos cuenta de que el plástico puede aportar mucho valor cuando ofrece un beneficio claro frente a otros materiales. Como dices, hay aplicaciones en las que resulta imprescindible y salva vidas. Ahí el plástico es una muy buena noticia.
El problema está en todas esas otras aplicaciones en las que apenas aporta valor y, sin embargo, deja una huella enorme. Ahí es donde debemos ser más conscientes de la asimetría entre lo que ganamos y lo que perdemos. Muchas gracias como siempre por tus comentarios.
Con el mercantilismo en la cúpula de los valores, no haremos nada. No hay que hacer nada, porque los plásticos se han revelado el mejor vehículo para crecer las economías de forma exponencial. Por mucho que hablen y escriban, a los estados les importa muy poco el efecto de los excedentes plásticos en el planeta. Aún menos les importa a las multinacionales, que han encontrado en los plásticos la gallina de los huevos de oro; son facilísimos de hacer y se venden como el oro.
Entonces ¿hasta cuando?
Los estados viven de las empresas, por eso no van a hacer nada. Las empresas viven del beneficio y tampoco moverán ficha. Sólo una ciudadanía educada en la lógica y ética filosóficas, será capaz de acabar con el problema.
¿Como?
Aceptando en casa sólo el plástico imprescindible.
El sueño se habrá hecho realidad, cuando la fracción plástica de la basura urbana, sea solo un recuerdo.
Ese ejercicio de poner atención en los objetos que nos rodean y mirar más allá de su uso inmediato me parece muy educativo. Tratar de entender qué vida anterior tuvieron, quién extrajo su materia prima, dónde, en qué condiciones, adónde irán después, en qué se convertirán, cuánto tiempo tardarán en hacerlo.
Todo lo que nos rodea no es más que un estado temporal de la materia. Cuando aceptamos eso, el paso del tiempo se convierte en un parámetro de diseño fundamental.
Hola! muy buen articulo resuminedo la historia que bien cuentan en el libro "la era del Plastico". Yo soy una de las especialistas entrevistadas por Juan F. y Tania.
Si les interesa el tema, los invito a pasrse por mi substack "Evidencia Plastica" donde trato de volcar mis ideas por fuera del lab de microplasticos.
Hola Fran! He vuelto! Y lo bueno es que tengo mucho por leer aquí atrasado! 😂
Gran artículo 🙌🏽.
Sumándome a la reflexión e intentando aprender de este escenario que bien nos planteas me pregunto:
- ¿Qué invento de nuestra actualidad representa el plástico en el siglo XIX?
- La IA? La era digital? Las redes sociales? La globalización de todo?.
A lo mejor, imaginar escenarios futuros como los que nos ha traído el plástico hoy es un buen punto para remediar errores y contraindicaciones ocultas a inventos que en su presente fueron mágicos.
Saludos y gracias por el espacio!
Qué buen ejercicio propones, Juan. Creo que es importante que cualquier tecnología nueva no se convierta en una solución en busca de un problema. Cuando eso ocurre, aparecen incentivos para crear e imponer necesidades que hasta entonces no teníamos.
La inteligencia artificial, por ejemplo, puede aportar mucho a la sociedad (yo estoy encantado de usarla cada día), pero también puede escalar daños si se pone al servicio de unos pocos.
Ante cualquier tecnología nueva, conviene hacerse siempre algunas preguntas: qué problema resuelve, qué problemas crea, a quién incluye, a quién excluye, qué nuevas dependencias genera.
Gracias por volver a pasarte por aquí y por lanzar la pregunta.
Muy buen resumen de cómo un gran invento como el plástico venía cargado de contradicciones que no esperábamos y a las que ahora nos cuesta hacer frente. Urge dar respuesta a esa pregunta de ahora qué hacemos, aunque nos cueste enfrentarnos a perder esa comodidad.
Veo que coinciden bastante con los aprendizajes que incluí en mi post sobre "La edad del plástico", ahora a leer "La era del plástico" para profundizar más! Enhorabuena Tania y Juan, el libro promete!
He incluido una referencia a este post y al libro en el post, para que el que se quede con más ganas como yo siga profundizando ;-)
https://www.verdadesincomodas.xyz/p/la-edad-del-plastico
Muchas gracias, José María. Tu texto transmite de manera muy clara la idea de que el plástico no es un "bueno" o "malo", sino que lo importante es distinguir entre aplicaciones necesarias y aplicaciones absurdas.
Como dices, podemos reconocer sus ventajas sin ignorar sus efectos secundarios. Hay usos donde el plástico aporta un valor difícil de sustituir, muchos de ellos relacionados con la medicina. Pero también hay muchos otros donde el beneficio es mínimo y la huella muy alta. Lo interesante es dejar de preguntarnos si algo puede hacerse con plástico y empezar a preguntarnos si algo debe hacerse con plástico. Es una diferencia importante.
Enlazo tu post de vuelta.
Excelente resumen, efectivamente la mayoría de los problemas medioambientales que tenemos, y el plástico es muy buen ejemplo, podrían aliviarse si nos hiciésemos preguntas como esta.
Y muchas gracias por enlazar mi post de vuelta!
Es cierto que el plástico ya se ha metido en todo y muchos lo usan para cosas que podrían ser de otro material. Pero claro, implica esfuerzo. Amigos no entendían porque me reusaba a comprar un colador de plástico y que me espere hasta ir a Suiza (de todos los lugares!) para finalmente encontrar uno de metal.
Pero es importante también darse cuenta que el plástico es un material que permite cosas benéficas -- imagina cirugía sin plástico por ejemplo. Los tubos, los guantes, las bolsas de sangre y suero, etc. Antes muchos de estos eran de vidrio lo que no permite un uso práctico ni un ambiente estéril controlable.
Gracias Francisco como siempre por tus aportaciones.
Gracias, Kenza. Ese es el punto importante: darnos cuenta de que el plástico puede aportar mucho valor cuando ofrece un beneficio claro frente a otros materiales. Como dices, hay aplicaciones en las que resulta imprescindible y salva vidas. Ahí el plástico es una muy buena noticia.
El problema está en todas esas otras aplicaciones en las que apenas aporta valor y, sin embargo, deja una huella enorme. Ahí es donde debemos ser más conscientes de la asimetría entre lo que ganamos y lo que perdemos. Muchas gracias como siempre por tus comentarios.
Exacto. Ahora ¿Qué hacemos?
Con el mercantilismo en la cúpula de los valores, no haremos nada. No hay que hacer nada, porque los plásticos se han revelado el mejor vehículo para crecer las economías de forma exponencial. Por mucho que hablen y escriban, a los estados les importa muy poco el efecto de los excedentes plásticos en el planeta. Aún menos les importa a las multinacionales, que han encontrado en los plásticos la gallina de los huevos de oro; son facilísimos de hacer y se venden como el oro.
Entonces ¿hasta cuando?
Los estados viven de las empresas, por eso no van a hacer nada. Las empresas viven del beneficio y tampoco moverán ficha. Sólo una ciudadanía educada en la lógica y ética filosóficas, será capaz de acabar con el problema.
¿Como?
Aceptando en casa sólo el plástico imprescindible.
El sueño se habrá hecho realidad, cuando la fracción plástica de la basura urbana, sea solo un recuerdo.
Ese ejercicio de poner atención en los objetos que nos rodean y mirar más allá de su uso inmediato me parece muy educativo. Tratar de entender qué vida anterior tuvieron, quién extrajo su materia prima, dónde, en qué condiciones, adónde irán después, en qué se convertirán, cuánto tiempo tardarán en hacerlo.
Todo lo que nos rodea no es más que un estado temporal de la materia. Cuando aceptamos eso, el paso del tiempo se convierte en un parámetro de diseño fundamental.
Hola! muy buen articulo resuminedo la historia que bien cuentan en el libro "la era del Plastico". Yo soy una de las especialistas entrevistadas por Juan F. y Tania.
Si les interesa el tema, los invito a pasrse por mi substack "Evidencia Plastica" donde trato de volcar mis ideas por fuera del lab de microplasticos.
Genial, Bel. Enhorabuena por tu parte del trabajo y gracias por pasarte por aquí a comentar.
¡Muchas gracias por compartir nuestro libro, Francisco! :) Gran artículo
Gracias a vosotros por escribir un texto claro, directo y ameno. Mucho éxito.